Información acerca de rayos X en el dentista

Cuando vamos a realizar un CBCT(escáner 3D) o una radiografía, algunos de nuestros pacientes muestran preocupación por la radiación que este tipo de prueba les va a producir.

Esto se debe a varias razones, como por ejemplo el desconocimiento en lo que respecta a qué niveles de radiación que pueden considerarse un riesgo para nuestra salud; y a la relación entre el cáncer y la radiación a la que nos exponemos aparece de manera recurrente en los medios de comunicación.

Por supuesto, es importante conocer los peligros que las radiaciones suponen para la salud de las personas.

 

Existen diferentes tipos de radiaciones:

 

Es importante tener claro que todas las personas recibimos a diario radiaciones ionizantes.

Por un lado, están las radiaciones ionizantes presentes en la naturaleza. Éstas son aquellas que existen desde siempre.

Por otro lado, se encuentran las radiaciones artificiales que han sido desarrolladas por los humanos.  Al contrario de lo que pueda parecer, las dosis que recibimos de manera artificial son mucho más pequeñas que las producidas por la radiación natural.

 

¿Cómo se mide la cantidad de radiación?

La unidad de medición de la dosis de radiación es el milisievert (mSv).

En España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) estima que cada español recibe al año una dosis media de 3,7 mSv en total.

Se suele considerar que, de media, se reciben 2,4 mSv de origen en la radiación natural.

Por tanto, los 1,3 milisievert restantes se deben a la radiación que cada español recibe de media al año procedente de fuentes médicas.

Algunos de los integrantes de nuestro equipo poseen unos dosímetros que registran la radiación a la que están expuestos. Son revisados mensualmente.

¿Son necesarios los rayos X en el dentista? ¿Para qué sirven?

Nuestra primera intención es siempre radiar solo lo necesario. Es decir, que sólo se deben realizar las pruebas radiológicas imprescindibles para realizar un diagnóstico o planificar un tratamiento.

En nuestro campo, los escáneres y las radiografías sirven para capturar imágenes de la boca. Y, más concretamente, de los dientes y los huesos (el maxilar superior y la mandíbula).

Dicho esto, para los dentistas estas pruebas radiológicas son fundamentales a la hora de realizar la planificación de diferentes tratamientos, como los de implantes o de ortodoncia.

Además, los rayos X también se utilizan para diagnosticar con total seguridad enfermedades y problemas bucodentales, como la caries o la periodontitis.

¿Cuánta radiación producen las pruebas realizadas en el dentista?

La toma de imágenes con rayos X siempre supone exponer al cuerpo a una pequeña dosis de radiación.

Para mitigar estos efectos, en nuestra clínica dental contamos con aparatos digitales, en lugar de convencionales. A su vez disponemos de collar y delantales plomados. Esto beneficia notablemente al paciente, ya que hace que se exponga a mucha menor radiación.

En la siguiente tabla comparativa podrás ver las grandes diferencias que hay entre la radiación que producen las pruebas convencionales y las digitales:

 

Prueba diagnóstica Niveles de radiación en mSv
TAC de cabeza (convencional) 2 mSv
CBCT de cabeza (digital) 0,02 mSv
Radiografía panorámica (convencional) 0,015 mSv
Radiografía panorámica (digital) 0,005 mSv
Radiografía intraoral (convencional) 0,005 mSv
Radiografía intraoral (digital) 0,003 mSv

 

¿Puedo hacerme una radiografía estando embarazada?

Los efectos de la radiación en la mujer embarazada dependen fundamentalmente del periodo de gestación en el que se encuentra.

La etapa de mayor riesgo tiene lugar entre las semanas 8 y 15 de gestación, ya que la radiación puede causar daños cerebrales en el feto en dosis superiores a 100 mSv.

Por su parte, si la mujer se encuentra entre las semanas 16 y 25 de gestación, el riesgo de malformación fetal se estima en dosis superiores a los 200 mSv.

En cambio, no se ha demostrado que exista riesgo de daño cerebral en el feto cuando la embarazada se somete a radiación antes de la semana 8 y después de la semana 25.

¿Qué debo hacer para someterme a rayos X?

Tanto el escáner como las radiografías -ya sean panorámicas o intraorales- son unas pruebas radiológicas sencillas que no requieren ninguna preparación especial por parte del paciente.

El día que la persona acude a hacerse una prueba de este tipo, nuestro personal le indicará lo que debe hacer.

Básicamente, estas indicaciones se resumen en lo siguiente: quitarse los pendientes y collares, así como cualquier elemento metálico que se lleve en cabeza y cuello y ponerse el delantal de plomo para proteger el resto del cuerpo de la radiación.

Como ves, las pruebas radiológicas que hacemos en la consulta del dentista son sencillas y duran unos pocos minutos.

Pero, además de esto, en nuestra clínica dental ofrecemos al paciente la posibilidad de someterse a estas sencillas pruebas mediante una radiación mucho menor de la habitual, gracias a disponer de radiografía digital tanto para radiografías periapicales como para ortopantomografía, telerradiografía y escáner.

Además, nuestro escáner solo radia un campo muy pequeño. Por ejemplo, para colocar un único implante, tan solo radiaremos la zona a tratar y no toda la cabeza y el cuello como se tiene que hacer con un escáner más convencional.

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